La información emanada desde el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) que estable que algunas superficies pueden conservar el COVID-19 horas y hasta por días ha puesto una voz de alerta, aún cuando no está confirmado científicamente que el virus se transmita a través de los alimentos.

La compra de alimentos en supermercados, ferias, fruterías y tiendas de abasto -de acuerdo a las necesidades de cada familia- es inminente, por lo que además de una correcta limpieza y desinfección de los alimentos, es necesario tomar las medidas adecuadas para almacenar los productos, previo a su consumo.

“Investigaciones recientes muestran que el virus puede permanecer vivo durante 24 horas en cartón y hasta 72 horas en plástico. Este hecho resulta sumamente alarmante, por lo tanto para prevenir y disminuir el riesgo de contagio hay que lavar frutas, verduras y alimentos para desinfectarlos antes de consumirlos”, asevera Carolina Barriga, directora de Bachillerato en Ciencias de la Salud USS Valdivia.

“Como punto de inicio es necesario lavarse las manos con abundante agua y jabón formando espuma antes de manipular los alimentos recordando que el uso de alcohol gel es sólo una medida a la que se recurre cuando no es posible el lavado de manos”, indica la docente.

“Como segunda acción, lavar constantemente la bolsa de compras; asegurar la limpieza, estableciendo una zona para productos limpios y otra para alimentos sucios en casa”, aconseja.

Y a la hora de proceder con la desinfección de superficies como madera, melaminas y cerámicas a bajo costo, Carolina Barriga precisa que, “se puede utilizar una solución formada por 50 ml de cloro comercial en 1 litro de agua y almacenarla en un aspersor. Otra forma de desinfección es utilizar una solución de alcohol de 70° con un aspersor. Es importante subrayar que alcohol y cloro no se pueden mezclar y que es innecesario”.

“Una vez teniendo todo esto y tras adquirir productos en el supermercado o en algún otro comercio, en necesario desinfectar los envases y plásticos con un paño y la solución de limpieza de superficies”, añade.

En tanto, las frutas y verduras, se recomienda dejarlas para el final del proceso. “Para ello se debe preparar otra solución más diluida de cloro, mezclando 5 ml de cloro comercial -equivalente a una cucharada de té- con 1 Litro de agua, dejando reposar los alimentos por unos minutos para finalmente lavarlos con abundante agua fría bajo la llave”, sostiene.

Además, “es oportuno revisar las recomendaciones de preparación de soluciones desinfectantes de cada envase de cloro”, remarca.

Ordenar las compras

Asimismo, igual de importante es optimizar y organizar nuestras compras, para concurrir lo menos posible al comercio. Así lo indica Camila Maechel, docente de la carrera de Nutrición y Dietética USS Valdivia. “Es esencial planificar la compra. Es decir, hacer la lista del supermercado, realizando en la medida posible una compra abundante, suficiente de alimentos frescos. Otra recomendación es planificar un menú por semana, de manera tal que la lista del supermercado sea lo más detallada posible, evitando así salidas innecesarias”, señala.

Justamente, respecto a los alimentos frescos, sugiere “comprar verduras que rindan mucho más para el grupo familiar, como lo es el repollo, apio, brócoli, coliflor, procurando tener una variabilidad en sus colores, no elegir productos que estén muy maduros, consumir los más perecibles al principio y dejar los menos para después”.

Y si bien las frutas pueden permanecer a temperatura ambiente, “es recomendable su refrigeración, de 0° a 5° grados para que tengan mayor durabilidad”, indica Maechel.

“Hay que tener en cuenta que se deben guardar en los espacios menos fríos del refrigerador, y separar frutas de verduras, para evitar que el etileno que producen algunas frutas, como plátanos, duraznos, melones, peras, ciruelas, y tomates, afecten a las verduras”, acota.

De igual forma, una opción, y sabiendo que al lavar los vegetales y frutas se propicia la aparición de hongos, “es guardarlas peladas y cortadas en frascos al que se le debe agregar una pequeña cantidad de agua. También puedes usar toppers de plástico con tapas. No obstante, hay alimentos que se conservan mejor en la oscuridad como lo es el caso del ajo, papas y cebolla, por lo que hay que guardarlas por separado”, enfatiza.

Por último, y en el contexto de la crisis sanitaria, la Nutricionista insta a “disminuir nuestros desperdicios y tratar de utilizar nuestros restos de verduras, hortalizas o legumbres, que pueden convertirse en un puré, crema de verduras o un caldo de verduras, que se puede añadir a otras preparaciones”.

Por editor

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